Mareas

A indignidade da miña dor

O escrito que publicamos a continuación é unha carta que unha muller con cáncer de mama remitiu á AECC en protesta pola carreira rosa que se celebrou o pasado día 20 de setembro na cidade. É a carta dunha muller loitadora que non quere que a mercantilización das enfermidades por parte das grandes empresas se aproveite das asociacións que traballan pola divulgación, investigación e apoio das persoas enfermas, nin dunha sociedade adurmiñada polo constante bombardeo publicitario disfrazado de diferentes causas solidarias. A carta está transcrita tal cual a mandou ela á asociación de carácter estatal e por tal motivo está en castelán, malia ser ela galegofalante.

 

Asociación Española contra el Cáncer

A Coruña 22/09/15

Me dirijo a ustedes con el propósito de denunciar la vergüenza, y la humillación por la banalidad con que hemos sido tratadas las personas que padecemos (mi caso) o padeceremos ( una de cada diez de las mujeres que puedan estar leyendo esto)cáncer de mama.

En mi ciudad este domingo se celebró lo que se viene llamando “La carrera de la mujer” evento que, se acercó con una trivialidad absoluta a mi realidad: Mujer con cáncer.

Esta realidad estuvo recreada y mediatizada por determinadas marcas comerciales que ocupan gran espacio en el constructo social del imaginario mujer.

Me encontré inmersa en un “reality show” de la solidaridad, recreado mediante la bien engrasada sociedad del espectáculo para que la recaudación de 1€ de cada 10€ para la lucha contra el cáncer resulte un timo creíble….me parece escandaloso y repugnante que se comercie con mi enfermedad, con mi dolor y con el dolor de muchas mujeres!

Medios de comunicación, revistas corazón, empresa textil acusada de incumplir derechos laborales… entre otros!. También, como no?….un seguro médico privado!

Qué humillación…qué impostura…Tanta hipocresía hiere!

Todo lo ocupaban: La capacidad de razonar y el espacio público.

Caminaba y surgían camisetas rosas de todos los rincones, llenas de publicidad, incluso una marca lechera, que me hizo pensar con sarcasmo: Ubres sin fronteras! Abajo el especismo! Difícil abstraerse a ese espíritu rosa!

Me sentí excluída , humillada al tratar con tanta banalidad mi dolor y el de tantas mujeres. Creo que la solidaridad surge cuando hay una identificación con el dolor de las otras personas. No he sentido esta solidaridad ni como mujer ni como enferma de cáncer en esa fantasmagoría que presencié el otro día.

Creo que la Sociedad Española contra el Cáncer, no debería “apadrinar” eventos, donde empresas, se lucran con el dolor ajeno.

Prestar el nombre, tan respetado, de esa Asociación, para que un grupo de empresas hagan publicidad y negocio me parece escandaloso!.

Que distinto sería si en ese evento participaran investigadores con el fin de divulgar los nuevos hallazgos en la lucha de esta terrible enfermedad!

Que distinto sería si participaran trabajadores sanitarios para denunciar, por ejemplo, la repercusión de los recortes en los programas de prevención del cáncer!

Que distinto sería si en esa explanada hubiese información referente a todos los contaminantes que inciden en la aparición de determinados cánceres.

Que distinto sería si conociésemos los intereses de las industrias farmacéuticas en relación con esta enfermedad!

Que distinto sería si pacientes explicaran sus luchas de superación!

Entonces sí, sentiría la solidaridad de mis gentes, sentiría que vivo en una sociedad que enfrenta problemas y plantea soluciones.

Pienso en las próximas convocatorias: Barcelona, Sevilla y en las mujeres que como yo, sean la excusa perfecta para el negocio!

 Les agradezco la atención prestada y espero que la necesidad de financiación no traspase ciertos límites.

Un saludo!

Sabela Pérez Iglesias

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